Cómo VaultPAM protege las grabaciones de sesiones
Una grabación en la que no se puede confiar no es evidencia. Puede mostrar actividad, pero no puede responder las preguntas más difíciles: ¿es esta la grabación de esta sesión?, ¿ha cambiado?, ¿quién la ha visto?, ¿se ha gestionado conforme a las reglas? Por eso, proteger una grabación es más que colocar un archivo en almacenamiento. Es una cadena de ingeniería que comienza con la captura controlada y continúa con el cifrado, la verificación de integridad, las decisiones de acceso, la retención y el historial de auditoría. Este artículo explica cómo VaultPAM construye esa cadena para que una grabación pueda utilizarse como evidencia sujeta a rendición de cuentas, en vez de tratarse como un artefacto no verificado.